Descubrir Ibiza y sus municipios. Todo lo que la isla puede ofrecerte

Tienen los ibicencos un carácter afable y falto del estrés propio del continente. Quizás sea el contacto con la naturaleza, quizá sea el hecho de que en Ibiza y Formentera las distancias son relativas y las prisas poco aconsejables.

¿Qué mejor manera de ir conociendo a los ibicencos y a Ibiza que conociendo sus municipios? Hablamos de Santa Eulalia del Río, San Juan de Labritja, San Antonio de Portmany, San José de Sa Talaia e Ibiza.

Santa Eulalia del Río

Su historia ha vivido transformaciones que la han modernizado siempre manteniendo su verdadera esencia, que permanece intocable. La luz y el reflejo del mar acentúan sus formas para intensificar los colores del paisaje. El rojo de la tierra y el verde intenso de sus campos fértiles, extensos entre cultivos con higueras y su increíble olor tan característico de Ibiza, almendros, olivos, pinos y frutales, huertas, entre los que se encuentran recónditos y discretos hoteles rurales y agroturismos que custodian lo más exquisito.

En el municipio de Santa Eulalia perpetúa el blanco encalado de las casas ibicencas tradicionales, donde aún continúan brotando los sabores y olores de antaño. Aquí es fácil disfrutar de una especial elaboración de los productos autóctonos del mar y de la tierra, creando experiencias inolvidables en sus visitantes.

Es un municipio con espléndidas calas y playas, de aguas transparentes, magníficas villas, muy integradas en el paisaje y buenos hoteles y agroturismos, como Le Marquís Ibiza, que cuidan de sus huéspedes no como clientes, sino como invitados de lujo.

San Juan de Labritja

San Juan de Labritja está más al noreste de la isla, en la zona más verde, natural, salvaje y protegida, un paraíso único de bello interior y escarpada costa con bellas, desconocidas, poco concurridas y no fácilmente accesibles calas y playas.

Este municipio guarda aún mucho del verdadero aroma de Ibiza, ese encanto natural que comenzó a enamorar en los 50 a los primeros viajeros de todo el mundo. Visitar la localidad de San Juan de Labritja en cualquier época del año es un lujo que os permitirá sentir la verdadera esencia de Ibiza, esa magia especial. Sus almendros en flor, las rutas naturales, fiestas tradicionales. Su gastronomía es buenísima, totalmente tradicional y sin artificio. Sus atardeceres en el campo son rojizos y anaranjados, repletos de flores y de verde, y en el mar el color pasa por todos los tonos de azul, con continuos cielos violetas.

Son muchos los que tras conocer este municipio se preguntan por qué no habían elegido antes Ibiza como destino de vacaciones, y otros como segunda residencia; un lugar que invita al descanso, a la armonía y a la paz interior.

San Antonio de Portmany

Sus puestas de sol son conocidas a nivel internacional y el Café del Mar el punto más buscado; sus discos han contribuido en gran parte a ello. Por su orientación noroeste veréis la puesta de sol más perpendicular al ocaso, lo que lleva este momento del día a un nivel superior.

San Antonio ofrece al visitante un abanico amplio de posibilidades para los clientes más exquisitos. Las modernas instalaciones del recientemente actualizado Club Náutico, en la bahía, con una de las mejores instalaciones del Mediterráneo, y más económica que Marina Ibiza o Botafoch.

Para el amante de la exclusividad y los que desean perderse por la isla de Ibiza, la zona interior de Santa Inés (Santa Agnes de Corona) ofrece tranquilidad y belleza, con hoteles rurales y agroturismos llenos de encanto; o San Mateo, donde se concentran todas las bodegas de vino de Ibiza. Sin olvidar las playas vírgenes de San Antonio, como Cala Salada y Cala Saladeta, o más paradisíaco aún la costa norte, con lugares tan mágicos como Punta Galera, Ses Margalides o Cala Aubarca.

Para cerrar esta travesía de naturaleza, lujo y magia, es imprescindible recomendar las puestas de sol desde la costa de este municipio de San Antonio, una experiencia que se puede vivir como una fiesta multitudinaria cada tarde de verano desde Ses Variades, o con total discreción desde un yate o velero privado, los exclusivos beach-clubs o restaurantes de la bahía de San Antonio.

Santa Eulalia del Río

Sant Josep de Sa Talaia ha despertado desde siempre gran atracción, tal vez por sus vestigios, parque natural, salinera, sus playas o su luz. Actualmente el término municipal de San José de Sa Talaia tiene catalogadas 21 playas, las mejores de la isla, entre ellas Cala Compte, de aguas transparentes, espectaculares puestas de sol, vistas a la isla de Sa Conejera, o Cala D’Hort, franqueada por el titán de Es Vedrá, un lugar cargado de misticismo y energía, hasta podríamos decir que el Iphone se cargaría solo nada más llegar... Entre los emblemas de Sant Josep está también la playa de Ses Salines, en pleno Parque Natural, una de las playas con más glamour y cool de Europa, por sus animados beach clubs y chiringuitos, Malibú, Sa Trinxa... y con mayor concentración de famosos de la isla, o su vecina, larga y amplia. Es Cavallet, con su divertido Chiringay.

Otra posibilidad es perderse en alguno de los muchos rincones del municipio, ya sean sus calitas o un pueblecito blanco de interior para disfrutar de la tranquilidad y el anonimato.

Pasar unos días en Sant Josep supone disfrutar de la naturaleza en estado puro, pero sin renunciar al lujo: villas, restaurantes, beach clubs, discotecas míticas, hoteles, yates, barcos... Un cóctel concentrado de sensaciones.

Ibiza

Ciudad fundada por los fenicios hace 27 siglos, conocida como "Vila", es la capital de los ibicencos. Es el municipio que concentra la mayoría de las actividades culturales y sociales durante todo el año, con una extraordinaria oferta de servicios: gastronomía, ocio y sobre todo patrimonial.

La zona más bonita y con más encanto de Ibiza es el centro histórico: Dalt Vila y el barrio de La Marina. Detrás de la muralla se encuentra la histórica ciudad de Dalt Vila, abigarrada de calles estrechas y casitas blancas, en ladrillo o piedra, toda una colina con calles empinadas, tiendecitas, restaurantes, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es como retroceder en el tiempo. Parece increíble como estando en una de sus callejuelas puedan convivir escenarios como éste, con momentos de Amnesia, Ushüaia o las mansiones de súper lujo de la isla, y sin embargo es posible, y en total armonía, quizás el sello más distintivo de Ibiza.

El barrio de La Marina, más plano y con menos pendientes, se encuentra justo fuera de la muralla, y se extiende hasta el puerto antiguo, también conocido como Puerto Viejo o Ibiza Magna. Sus casas, más recientes, también son muy bonitas, encaladas en blanco, con floridos balcones y tiendecitas y restaurantes en sus bajos, y multitud de locales donde comer, escuchar música, tomar una copa o simplemente pasear y sentir su increíble personalidad.

Ibiza durante el verano es una ciudad muy cosmopolita y fenicia, plagada de tiendecitas variopintas con artesanías locales y artículos de gran belleza y calidad, sibaritas y caprichosos. Su gente no es menos, una gran mezcla de voces, olores, colores, con looks increíbles, caras de infarto y cuerpos del Olimpo. Sin embargo no es su imagen lo que más destaca, sino su energía, su actitud. Quizás el estar de vacaciones y buenas dosis de sol ayudan en gran medida a pasar de simple mortal a semi-dios o directamente dios, según lo preocupados que hayamos estado por la alimentación y el deporte.

Cerca, al final del puerto, pasado Botafoch, encontraréis la playa de Talamanca, la única de la ciudad, muy tranquila, un oasis en la ciudad, amplia, con una estupenda oferta gastronómica, aguas tranquilas y poco cubrientes. Algunos días la playa parece un piscina inmensa. Además dispone de duchas y zona de cambio, para salir estupenda de la playa.

Cuando llega la noche el punto neurálgico se traslada a la zona nueva de la ciudad: Marina Ibiza y Botafoch. Construcción más reciente, con cuidado diseño exterior y apartamentos de lujo, la mayoría estancias vacacionales de un visitante con poder adquisitivo muy alto. Restaurantes-Club-Cabaret inician su reinado en la noche Ibicenca: Lío, Heart, Cavalli, Pacha... Junto a los puertos deportivos comienza el despliegue del V.I.P. power probablemente más potente del lado occidente del planeta, todo un desfile de moda y tendencias.

Ibiza es un paraíso en el Mediterráneo y como dicen todos los que la conocen "no hay mejor sitio para estar en verano". Las opciones son muchas, y pasar un día en barco de alquiler en Ibiza o Formentera es nuestra recomendación principal. El abanico de barcos de alquiler para day charter por días en muy amplio, desde lanchas motoras a yates de eslora pequeña, grande, con más capacidad de invitados o con menos; tanto para presupuestos reducidos como auténticos yates de súper lujo.